Productores de tomate industrial de la región de Azuero manifestaron su preocupación ante el incremento en los costos de producción, impulsado principalmente por el alza del diésel, la falta de financiamiento y el retraso en pagos.
Celestino Rivera, presidente de este sector agrícola, señaló que la situación actual representa “un dolor de cabeza” para los productores, quienes enfrentan la cosecha sin respaldo económico suficiente.
Según explicó, este año no han contado con préstamos del Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA), lo que ha obligado a los agricultores a operar con recursos propios.
Rivera también denunció que el Gobierno mantiene pendiente el pago del incentivo conocido como “dólar de productividad” correspondiente al año 2025, establecido en la Ley 107, lo que agrava aún más la situación del sector.
“El aumento del diésel impacta directamente en todos los costos de producción, desde la siembra hasta la cosecha. Esto inevitablemente se traducirá en un incremento en los precios al consumidor”, advirtió el dirigente.
El productor indicó se pone en riesgo la continuidad de la cosecha, justo en momentos en que las empresas procesadoras se preparan para iniciar la recepción del tomate en los próximos días.
Asimismo, alertó sobre posibles consecuencias en la seguridad alimentaria del país, al señalar que el encarecimiento de la producción agrícola podría repercutir en el aumento de la canasta básica.
Los agricultores hicieron un llamado urgente a las autoridades para que se cumpla con los pagos pendientes y se implementen medidas de apoyo que permitan sostener la producción en el campo panameño









